Por aquello de las quejas del calor y las altas temperaturas en este #DFSurrealista, les dejo este nuevo post.
Ese calor que exita los cuerpos quemando el alma,
dominemos este siniestro infierno que come el cerebro.
Somnolientos ayeres que recorren los camiones
y nos duermen perdiendo el placer de la belleza.
Sudores convexos y asfalto derritiendo,
cobijo de partes expuestas a los ojos dementes.
Coquetos escotes rodean angeles dorados,
ojos que murmuran la belleza de un cuerpo.
Calor de los infiernos, me estás quemando.
Calor de los infiernos, soberbías y poderosas personalidades.
Derretir de un rose a la violencia del mal humorado
perros que se mezclan formando razas diversas.
No hay optimista que lo soporte ni indulgente que resista,
lentes de sol sin más que oscuridad.
Malos olores y el abuso de vientos desvelados,
corriendo entonces están esas huellas del fastidio.
Insectos por las noches que abandonan y abordan sitios
huellas y besos de una noche de verano mal habida.
Calor de los infiernos, me estás derritiendo.
Calor de los infiernos, nos estás empalagando.
Reclamos por doquier adquiere este sofoco,
baños de espuma, piel de esporas y enrojecimiento
toda una insensatez.
Un buen cigarro, bebidas calientes, hielos, nieve
rodean los cuerpos que no sueñan mas que un cielo,
copos de nieve caer.
Calor de los infiernos en México Surrealista
como no complacer.
Calor de los infiernos con el regente surrealista
playas y albercas no calman a su merced.
Calor de los infiernos ya no vuelvas a ascender.




