
Se está preparando como si fuera a realizar un ritual o algo parecido.
La lencería color negro, un cuerpo no con las proporciones que ella desearía pero al menos deseable para la persona que podrá verlo en unos momentos, la sensación de niña traviesa la invade pero esa misma la impulsa a sentirse la mujer más sensual de estos minutos.
Pantimedias de seda color natural, un ligero con moñitos en los costados, zapatos de tacón de esos que hacen a las chicas verse intrépidas, labial color nacarado, ojos delineados e intensos deseosos de entregarse en cuerpo y alma al momento que está por pasar.
El timbre de la casa suena y ella emocionada, pasional y traviesa…
Le pide que se siente en la silla, hay velas por toda la casa, el juego de las sensaciones es lo que mas le agrada, le gusta que la persona en cuestión disfrute lo mismo que ella siente.
Las tenues luces la han invitado a portarse ardiente, el juego comienza justo cuando ella lee el reglamento de la afrenta de cuerpos.
-Está usted entrando a la dimensión de las sensaciones bienvenido a Oxes, un lugar donde su placer es lo primero que debe fomentar, un sube y baja de adrenalina y deleite.
-Lo primero es que usted, se deje querer…
Ella retira las ropas de este personaje inmune a los encantos de esta sensual mujer, mientras hace lo propio con las mismas, lo toma de las manos y hace que pasen por cada una de las partes de su cuerpo.
Primero en sus caderas después por entre las piernas, luego detrás de las rodillas de nuevo hacia arriba por detrás de las caderas, ahí donde la espalda pierde su nombre, para terminar subiendo las manos por los pechos de ella.
Ahora hace lo propio, lo acaricia por la espalda, lo besa detrás de las orejas, en el cuello, le toca el pecho, pasa sus uñas por entre las piernas para finalmente regresar a su cara y hablarle al odio con voz excitante.
-Lo estás disfrutando…Entonces toma un paliacate le venda los ojos, lo levanta de la silla y lo lleva a la cama, va provocando caricias mordiendo ese cuerpo que la excita, lamiendo cada rincón que este mismo le permita. Ahora es el turno de él, pero ella coloca cada extremidad de su cuerpo cerca de su boca, y la hace empezar a gozar.
Todo se empieza a tornar al rojo eterno, ella está lista. La fuente de placer en el punto perfecto para comenzar el encuentro de estos dos cuerpos, él contento, feliz, gozoso deseando tenerla para si.
Le quita la venda, y para cuando ellos se disponen a mezclar los cuerpos, los sueños, el deseo y los adentros; ella siente como si alguien la llamará de lejos; entonces abre los ojos.
-Dice el jefe que le urge la nota de la marcha de maestros en el zócalo. ¿Qué estabas soñando?Le quita la venda, y para cuando ellos se disponen a mezclar los cuerpos, los sueños, el deseo y los adentros; ella siente como si alguien la llamará de lejos; entonces abre los ojos.
-Dice el jefe que le urge la nota de la marcha de maestros en el zócalo. ¿Qué estabas soñando?
- Sí, dile que ya casi la termino.
Lástima que esto fue un sueño, Oxes existirá en alguna parte, tal vez… en la cabeza de ella, pero alguna vez, llegará con ese hombre que aun no conoce a ese sitio.
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